miércoles, 11 de noviembre de 2009

Brindo por las piedras.

Tanto por las que hay en el camino y quitamos de en medio, como por aquellas con las que tropezamos una, dos, y hasta tres veces si es necesario.

Como dice Calvin:

"Voy a la escuela pero nunca aprendo lo que quiero saber."



Porque a veces, aprender, es imposible.

Porque si todo sigue así, tropezaré una vez más con la piedra de siempre.

Y porque si lo hago, aunque el día de mañana me cague en mis muertos por haberlo hecho, ahora estaré contento de hacerlo.

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